Prórroga de la facturación electrónica: la nueva fecha es el 15 de noviembre de 2026
La DGII movió la fecha. Los contribuyentes que debían empezar a emitir comprobantes fiscales electrónicos (e-CF) en el último tramo del calendario tienen ahora hasta el 15 de noviembre de 2026 para hacerlo obligatorio. La prórroga da aire, pero conviene leerla bien: no cancela la obligación, solo mueve la línea de meta.
De dónde viene la fecha
La Ley 32-23 de Facturación Electrónica estableció que, tarde o temprano, todos los contribuyentes deben emitir e-CF, y fijó un calendario escalonado por tamaño para que la transición no cayera sobre todos a la vez:
- Grandes contribuyentes: 15 de mayo de 2024.
- Medianos: 15 de mayo de 2025.
- Pequeños, micros y no clasificados: 15 de mayo de 2026 — ahora prorrogado.
Mediante el Aviso 06-26, del 6 de mayo de 2026, la DGII concedió seis meses adicionales contados a partir del 15 de mayo, llevando la fecha de ese último grupo —el más numeroso, y el de las PYMES que atendemos todos los días— hasta el 15 de noviembre de 2026. Los grandes (obligados desde 2024) y los medianos (desde 2025) no entran en esta prórroga. La medida reconoce una realidad: preparar un negocio pequeño para facturar electrónicamente toma más que descargar una aplicación.
Una prórroga no es una pausa. Es tiempo prestado para hacer bien lo que igual hay que hacer.
Por qué no conviene esperar al último día
La lección de los tramos anteriores fue clara: quienes empezaron el mes antes del plazo lo pasaron mal. No porque la tecnología fallara, sino porque la puesta en marcha tiene pasos que dependen de terceros y no se resuelven en un fin de semana.
El certificado digital tarda en emitirse. El software debe estar certificado por la DGII y probado en el ambiente de certificación. El equipo tiene que aprender un flujo nuevo. Y los datos del negocio —el RNC propio, los de los clientes con crédito fiscal— tienen que estar correctos, porque un e-CF con un RNC mal escrito nace rechazado.
Qué hacer con los meses que quedan
Si eres de los que entran el 15 de noviembre, este es el momento de avanzar sin prisa:
- Gestiona el certificado digital cuanto antes: es la llave que firma en tu nombre y no se consigue de un día para otro.
- Elige un software certificado por la DGII y verifica que emita, firme, envíe y archive la respuesta —los cuatro pasos, no solo el primero.
- Prueba en el ambiente de certificación antes de emitir en producción, para que el primer comprobante real no sea también el primero que envías en tu vida.
- Ordena tus datos maestros: RNC del negocio, clientes, tipos de comprobante y las tasas de ITBIS por producto.
- Capacita al equipo en el nuevo flujo, sobre todo en qué hacer cuando la DGII rechaza o cuando se cae el internet.
Hay además un incentivo con fecha de caducidad. La Ley 32-23 reconoce un crédito fiscal por los costos de implementación: RD$75,000 para pequeños contribuyentes y RD$25,000 para micros y no clasificados. Pero solo lo recibe quien se autoriza como emisor antes del plazo, y se pierde si se opta por el facturador gratuito de la DGII en lugar de un software certificado propio. Dicho de otro modo: esperar al 15 de noviembre no solo aprieta la agenda, también puede costarte el crédito.
El internet se cae; la venta no puede caerse con él
Hay un detalle que separa un sistema que funciona en la demostración de uno que funciona en un colmado a las siete de la tarde: qué pasa cuando no hay conexión. Un buen sistema completa la venta igual, guarda el comprobante en una cola y lo reenvía solo cuando vuelve el servicio, sin que el cajero tenga que acordarse de nada. Ese comportamiento no es un lujo: en la República Dominicana es un requisito de la vida real.
El cambio se hace una vez
La prórroga al 15 de noviembre es una oportunidad, no un indulto. Los negocios que la aprovechen para prepararse con calma llegarán a la fecha emitiendo e-CF con normalidad; los que la usen para posponer, repetirán la carrera de última hora que ya vimos en los tramos anteriores.
En Facture el e-CF se emite desde la misma pantalla de venta de siempre: el cajero cobra igual, y detrás el comprobante se firma, se envía a la DGII y se archiva con su respuesta. Cuando no hay internet, la venta se completa y el envío espera su turno. Si te toca entrar en noviembre, hablar hoy es empezar con tiempo.